Los cristales multifocales, también conocidos como progresivos, están diseñados para ofrecer distintas zonas de visión dentro de un mismo lente.
Permiten ver de lejos, a distancia intermedia y de cerca sin necesidad de cambiar de anteojos, ofreciendo una transición progresiva entre cada zona de visión.
La zona superior del cristal está destinada principalmente a la visión de objetos ubicados a distancia.
La zona central permite enfocar a distancias intermedias, como una computadora, el tablero del auto o diferentes actividades cotidianas.
La zona inferior está diseñada para tareas de cerca, como leer, utilizar el celular o trabajar con objetos próximos.
Los multifocales suelen indicarse en personas con presbicia que necesitan corrección para diferentes distancias y buscan utilizar un solo par de anteojos durante el día.
Al comenzar a utilizar cristales multifocales puede existir un período de adaptación. Esto ocurre porque los ojos y los movimientos de la cabeza deben acostumbrarse a utilizar las distintas zonas del cristal.
El tiempo de adaptación puede variar según cada persona, la graduación, el diseño del multifocal y la correcta toma de medidas.
No todos los cristales multifocales son iguales. Existen diferentes diseños, materiales, amplitudes de campo visual y niveles de personalización.
La elección depende de factores como tu receta, el armazón, tus hábitos cotidianos y las distancias que utilizás con mayor frecuencia.
Para un primer usuario, comprender las diferencias entre los distintos diseños puede resultar difícil. Por eso, un buen asesoramiento es fundamental para elegir una opción acorde a tus necesidades.
