Los cristales con filtro de luz azul están diseñados para reducir parte de determinadas longitudes de onda de luz azul que llegan a los ojos.
Pueden ser una alternativa para personas que utilizan computadoras, celulares, tablets y otras pantallas durante muchas horas y buscan una experiencia visual más confortable.
Pueden incorporarse como parte de una estrategia de confort visual para quienes trabajan, estudian o utilizan dispositivos digitales durante períodos prolongados.
Algunos usuarios prefieren este tipo de cristales porque perciben una visualización más cómoda frente a determinadas fuentes de luz o pantallas.
Dependiendo del cristal elegido, el filtro de luz azul puede combinarse con tratamientos antirreflejo para reducir reflejos molestos y mejorar la experiencia de uso.
